domingo, 20 de abril de 2008

EL CONDE DE SAINT-GERMAIN



El Conde de Saint-Germain fue un enigmático personaje que a lo largo de la historia fue catalogado de cortesano, aventurero, charlatán, inventor, alquimista, violinista y compositor. Nadie sabe cuando y donde nació, aunque muchos le atribuyen ser hijo del último rey de Transilvania, Ferenz II Rakoczy.
Aparece en Francia en el 1758. Se desconoce el origen de su fortuna, su auténtica nacionalidad, o si tenía esposa e hijos. Hablaba varios idiomas a la perfección, y tenía vastos conocimientos sobre política, artes, ciencias, poesía, medicina, química, música y pintura. En París, entabló amistad con Madame de Pomdadour, quién le presentó al rey Luis XV. Son numerosas las anécdotas que se cuentan de él, entre otras que era capaz de convertir el metal en oro y piedras preciosas. Según sus propias palabras, fue testigo de la muerte de Jesucristo,, que inspiró a Akhenatón para que crease una religión monoteísta en el antiguo Egipto, que fue uno de los constructores del templo de Salomón, y que más tarde trabajó con los constructores de catedrales animándoles a crear una sociedad que luego se llamaría Masonería. También afirmaba haber sido quién le entregara a Colón un mapa de navegación con el que descubrió América. Lo cierto es que fue tachado de embaucador en varias de las cortes europeas. Sin embargo, todos coincidían en algo extrañamente curioso: durante más de treinta años, el tiempo que duró sus idas y venidas por Europa, siempre demostró tener la misma edad, como si pudiera detener los embates del tiempo. Después de muerto, volvió a aparecer en distintos lugares del mundo.
Ya en el siglo XX, fueron muchos los que quisieron ver en él al no menos misterioso y ocultista, Fulcanelli. Uno de los detalles más característicos de Saint-Germain fueron sus ojos; una mirada que provenía, no se sabe con certeza, si del cielo o del mismísimo infierno.

2 comentarios:

eugenia dijo...

No conocía al sr. Ericson, pero leyendo la reseña de sus libros, me ha entrado una gran curiosidad por sus obras, no sabría bien por cual empezar, podría recomendarme una en especial?. Respecto al conde, encuentro una gran similitud a uno de los personajes de Moriel en "la ciudad sin tiempo"

Patrick Ericson dijo...

Debes perdonar mi tardanza, pero he estado bastante ocupado con las presentaciones de ambos libros y con las promociones.
Bien, en cuanto a tu pregunta, es difícil de responder. Pero creo, y es mi opinión, que debería leer primero La escala masónica, y Génesis después. Aunque reconozco que Génesis aborda un tema bastante original, que muy pocos escritores se han atrevido a tocar.

Besos

Patrick